Fuente: 15 Noviembre 2016

LA PLATAFORMA SEGUIR CREANDO CRITICA LA FALTA DE UTILIDAD PARA EL SECTOR CULTURAL DE LA NORMATIVA DE JUBILACIÓN ACTIVA

La Plataforma se muestra optimista ante las manifestaciones de la Ministra Báñez sobre la futura compatibilidad entre pensión y actividad profesional.

La Plataforma Seguir Creando expresa su optimismo respecto a las afirmaciones realizadas por la Ministra en funciones Fátima Bañez la pasada semana en las que anunciaba su intención de modificar la legislación para que pueda compatibilizarse el cobro del 100 % de la pensión con ingresos procedentes de actividades profesionales.

A raíz de las manifestaciones hechas públicas por la Ministra, se han publicado informaciones erróneas acerca de la aplicación del Decreto Ley 5/2013 de jubilación activa. Según estas informaciones sólo el desconocimiento impedía que los creadores no se acogieran a la norma que permite renunciar al 50 % de la pensión y compatibilizarlo con otros ingresos sin limitación. Respecto a ello, la plataforma ha querido dejar claro que en efecto, el gobierno aprobó en su día el Real Decreto Ley de medidas para favorecer la continuidad de la vida laboral de los trabajadores de mayor edad y promover el envejecimiento activo, en virtud del cual se permite trabajar a los jubilados y compaginarlo con el cobro de la pensión, pero sólo cuando los ingresos generados por esa actividad sean inferiores al salario mínimo interprofesional (9.172,80 euros al año). Si se supera ese importe el creador puede renunciar al 50% de su pensión y percibir los ingresos que le correspondan por su actividad cultural o sus derechos de autor sin límites.

El problema radica en que la gran mayoría de los creadores, que perciben pensiones entre los 600 y 800 euros tras cotizar como autónomos toda su vida, no pueden permitirse renunciar al 50% sin tener la certeza de que su trabajo creativo va a obtener beneficios económicos a lo largo del año.

Renunciar al 50% de la pensión supone ingresar entre 300 y 400 euros al mes sin que nadie garantice que con los ingresos por las actividades señaladas el creador cubra, en absoluto, el importe al que se ha renunciado, lo que supone, para la mayoría, una pérdida notable de ingresos, añadiendo además, la obligatoriedad de cotizar como autónomos.

Son estas razones y no el olvido o la ignorancia (pese a que el Ministerio de Empleo jamás comunicó esa posibilidad de los creadores afectados) las que llevan a que sean muy pocos los que se hayan acogido al citado Decreto Ley.

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